lunes, 19 de abril de 2010

19 de abril de 2.010



Otra de piratas


8:15 horas


"...todos los piratas tienen atropellos que aclarar, deudas pendientes y asuntos de los que mejor no hablar..." (J.M.Serrat)
Goldman, Goldman, siempre Golman.
Hace un década creíamos que Goldman tenía los mejores gurús del mundo financiero, siempre se adelantaba a los acontecimientos  y se hallaba colocado en posición ganadora cuando estos se desencadenaban. El tiempo y el análisis detenido de sus movimientos nos hizo entender que más que un hábil inversor era el guionista mismo. Es fácil adivinar lo que va a pasar y actuar en consecuencia cuando se es el propio generador de los hechos previstos. 
El viernes pasado se anunció que la SEC denunciaba a Goldman Sach como promotor y causante de la crisis subprime. Sus acciones se desplomaron un 12%.
¿Cómo se atrevió la SEC a dar este paso? el poder de Goldman podría acabar con cualquiera, sí con cualquiera. Esa misma noche Obama se puso ante los camarás en un inquietante primer plano donde se intuía la abrumadora carga del que conoce hechos que no pueden ser revelados, y advirtió que de repetirse los episodios del pasado el Estado no saldría al rescate, tuviera la entidad el tamaño que tuviera, argumentando que ya estaba bien de que el contribuyente págase las frivolidades del sector financiero.
Estos dos sucesos juntos serían fáciles de interpretar y su mensaje obvio sino fuera porque ya hemos aprendido que cualquier cosa puede ser verdad menos lo evidente.
¿Qué se está cociendo ahora? La intervención de Goldman en la crisis griega y sus maniobras sobre la deuda británica pueden haber quemado definitivamente su imagen, quizá sea la hora de cambiar de herramienta. Personalmente me muestro excéptico ante este acto de valentía, y me inclino a pensar que ya hay nuevos planes de como manejar la situación en el futuro donde  Golman  no es el protagonista. 
Esta crisis, lo he repetido hasta la saciedad, es una crisis de diseño, y sus creadores, de los que nunca tendremos noticias, van consumiendo etapas con precisión de cirujano. El viernes asistimos al final de una fase y al comienzo de otra.
La situación finaciera y económica en el mundo occidental no se está resolviendo, por más que nos presenten recompuestos números de recuperación, es más, se está dirigiendo hacia un callejón sin salida, y no tardaremos mucho en comprobarlo. Que las bolsas suban, que algunas, como las latinoamericanas estén ya en máximos historicos, o que otras como la inglesa hayan recuperado casi todo lo perdido (con la peor situación económica de su historia) no deja de ser una broma de mal gusto y una nueva trampa para elefantes.
Hemos entrado en la etapa de caos y corrupción típica de un modelo en decadencia, una nueva realidad tendrá que emerger y el parto se anuncia doloroso.
El S&P encontró por fin un buena razón para permitir una corrección y perdió el 1.200. Había empalmado un número histórico de jornadas sin corregir en ninguna sesión un 1%, al final todo llega.
Las posibilidades gráficas son muchas y no podremos lanzar escenarios hasta que no sepamos cual es la profundidad y duración del retroceso en curso. Por el momento habrá que poner en cuarentena el mercado, ¿se ha acabado ya el control o sólo es una pausa? Mucha precaución, todo es posible.
"...no hay historias de piratas que tenga final feliz. Ni ellos ni la censura lo podían permitir..." (J.M.Serrat)