jueves, 13 de agosto de 2009

Suena la campana: última vuelta 30/05/09

30 de mayo de 2.009




SUENA LA CAMPANA : ULTIMA VUELTA



El pasado 9 de mayo escribía en esta web que el rebote se acercaba a su fin y mostraba gráficos mensuales del S&P con mi recuento de ondas para argumentar el planteamiento. Recibí varios emails con gentiles palabras y la petición de que me prodigara más en mis escritos y descendiera a periodos de tiempo más cortos. Atendiendo dichas solicitudes, les expongo hoy que en mi opinión el mercado está a días del techo.
Después de una larga carrera de fondo que empezó el 9 de marzo, ha sonado por fin la campana que anuncia la última vuelta, en las próximas sesiones el mercado echará el resto antes de llegar a la meta.
El principal argumento es la aproximación de los índices más representativos a la parte alta de la onda cuatro anterior, está regla es una de las más fiables de la teoría de Elliott, y el hecho de que todos ellos estén prácticamente a la misma distancia de dicho punto fortalece la hipótesis. Recordemos que son los siguientes: 944 del S&P, 5.105 del Dax, 9.800 del Ibex y 2.620 del Eurostock.
En las pasadas semanas las cotizaciones no han hecho más que trillar la misma zona arriba y abajo en un claro proceso de distribución, pauta que suele preceder al último tirón alcista antes de producirse el giro. Por lo tanto en los próximos días deberíamos asistir al último y tramposo impulso alcista que podría romper las medias de 200 sesiones haciendo dudar a muchos.
Lo esencial en un mercado es saber quien tiene las acciones. Puesto que cada especie bursátil tiene un comportamiento específico, sabiendo quien conduce sabremos reconocer las señales. Hay veces que esto no es fácil de determinar, pero no se preocupen, este no es el caso, en pocas ocasiones ha estado tan claro quien está al volante: las manos fuertes.
¿Cómo actúan las manos fuertes?
Primero dejan que cunda el pánico y que las ventas de los débiles sean cuantiosas y prolongadas, esperan también a que haya un gran número de cortos confiados y en posiciones ganadoras, entonces empiezan a comprar derivados en descenso sin prisa, cuando el cambio medio es conveniente y el volumen suficiente se lanzan súbitamente sobre las acciones y no dejan de comprar durante varias sesiones de manera continuada pero sin provocar alzas escandalosas, aguantan la embestida de los que aprovechan el primer rebote para vender y ponerse cortos y entonces hacen subir los índices con más fuerza, después todo es coser y cantar, primero los cortos recomparando con pérdidas y después los que se suben al tren temiendo perderse el rally hacen el resto. Esta es la razón por la que en las ondas dirigidas por las manos fuertes no hay apenas correcciones, finalmente los gestores de fondos, viendo sus rentabilidades por debajo de los índices no tienen más remedio que, haciendo de tripas corazón, ir sacando el cash y picoteando allí y allá procurando siempre comprar valores líquidos y seguros, por lo que pueda pasar, provocando que las acciones más capitalizadas apenas recorten y sosteniendo de paso los índices.
De igual forma que las manos fuertes siempre empiezan comprando a la baja, también empiezan vendiendo al alza. Aprovechan las sesiones de fuerza para ir soltando papel sin hacer descender las cotizaciones, proceso que siempre lleva un tiempo y que deja huella en los gráficos mediante una evidente zona de distribución. No olviden que los volúmenes que ellos manejan no pueden venderse de un día para otro.
Para las manos fuertes los derivados son una herramienta esencial ¿porqué? Muy sencillo: tienen un vencimiento ¿Y? No hay que venderlos, llegada la fecha se liquidan al precio que estén, al no tener que venderlos no hay presión bajista, no hay descenso de cotizaciones y por tanto se salvan todas las plusvalías.
¿Cuál es la dinámica entonces? Veamos. Los vencimientos principales de derivados en todo el mundo se producen los terceros viernes de mes, en marzo, junio, septiembre y diciembre. Si la jugada ha salido bien y últimamente les sale de fábula (suele suceder cuando hay miedo o euforia) tras una baja prolongada y sustancial empiezan a comprar derivados del segundo vencimiento cuando el primero esta a días de liquidarse, esto es lo que paso en marzo (también pasó en diciembre al revés), compraban junio antes de que venciera marzo, perdían algo de lo que habían ganado a la baja de diciembre a marzo, pero aún era mucho beneficio y vendría más en junio, después se producía el proceso al alza tal y como he descrito, y ahora cuando llega el vencimiento de junio empiezan a actuar sobre el de septiembre. Si no tienen suficiente y ven las cosas claras (tiene toda la pinta) procurarán ahora hacer la jugada contraria: antes de que venza junio irán vendiendo septiembre mientras siguen largos en junio esperando la liquidación, lo harán de manera controlada y procurando no dañar mucho las cotizaciones, quizá sacrifiquen un poco del solomillo de junio, que es de un tamaño colosal, para hacer crecer la tarta que les espera en septiembre.
Todo este razonamiento abunda en la idea de que veremos el techo antes del vencimiento de junio si bien es natural esperar que no habrá grandes caídas hasta que pase el vencimiento y tengan sus posiciones actuales liquidadas. Después se sumarán con gusto a un nuevo atracón bajista.
Cuando tengan todo cuadrado habrá un día o dos de fuerte hachazo a la baja y volumen alto, para testar si hay muchos incautos esperando recortes para entrar, cuando hayan tomado la temperatura al mercado decidirán ir poco a poco si encuentran mucha resistencia o de forma salvaje si descubren que no hay nadie para sostenerlo.
De todas formas no hagan planteamientos simplistas, esto hay que comprobarlo, a veces cambian sus códigos de actuación como artimaña psicológica e incluso descansan, estudien los gráficos, el precio es la única realidad.
Recuerden, el techo estará próximo a los puntos citados, un poco más arriba, un poco más abajo. Mi experiencia me dice que el S&P suele ser casi milimétrico, que el Dax suele pasarse ligeramente, que el Eurostock suele quedarse corto y que el Ibex lo hace raro, no llega por mucho o se pasa bastante o llega cuando los demás ya han empezado a bajar, algo así (es nuestra idiosincrasia)
Hay muchos analistas esperando techo por la misma zona, esto es desestabilizador, ya saben que en bolsa 2+2=5-1. Aunque a veces ocurre hasta lo lógico.
En cuanto a los traídos y llevados brotes verdes, mi opinión es que no van a dar para más de unas ensaladas, me hace sonreír ver tantas opiniones sumándose a la corriente de optimismo, tres meses después de declarar que estábamos en el infierno. Ya saben desde el 2.007 cual es mi criterio: esto no se habrá acabado hasta que veamos, como mínimo, el 5.300 del Ibex. Creo que los próximos sustos vendrán de las divisas y la deuda.
Suerte a todos.