Por más que se le hagan transfusiones y más transfusiones de liquidez, el movimiento bursátil que empezó en el 2.009 apenas consigue reaccionar ya.
LLeva unos meses demostrando pesadez y se muestra más resistente que combativo, así es difícil que pueda seguir avanzando. Son mayoría los índices que ya están muy lejos de sus máximos y a pesar de que algunos índices USA han conseguido máximos testimoniales, no es suficiente para reavivar un movimiento generalizado. El final del QE2 se ve cerca, los problemas presupuestarios americanos dan incertidumbre y el tema de la deuda europea resurge una semana sí y la otra también, la estacionalidad también juega en contra.
Wall Street demostró debilidad la semana pasada y divergencias bajistas de medio plazo. El momento es delicado y un giro definitivo puede estar próximo. Si aguanta aún es por la posibilidad de que Bernanke se saque un tercer fajo de billetes de la chistera.
La sesión del pasado viernes fue muy floja y hoy los futuros americanos vienen con más bajas, en Europa lo descontaremos de salida y después todo será esperar hasta ver si el S&P rompe soportes. La figura horaria es peligrosa, si se pierde el 1.330 podría llevarse otros 20 puntos adicionales.
