jueves, 16 de junio de 2011

Mercados eclipsados

Se debiera al eclipse o no, las bolsas tuvieron en el día de ayer un lunático comportamiento y desafiando a la sobre venta y a los vencimientos de futuros de mañana, se volvieron con tanta fuerza que se llevaron lo mucho avanzado en el día anterior y algo más. El S&P hizo un mínimo en 1.261,90 y cerró en 1.265. Si no se remedia en el día de hoy y mañana, tendremos una séptima vela bajista en los gráficos semanales.
LLegados a estos niveles parece probable que se acerque hasta el 1.250, el ultimo soporte, a comprobar como anda de fuerzas.
El próximo final del QE2 está poniendo muy nerviosos a los inversores, demostrando que sin el helicóptero de Ben no son nadie. El rebote desde el 2.009 empieza a demostrar su artificialidad y desproporción con las circunstancias reales de la economía. Nosotros, ya anunciamos el año pasado que esto sería así y que las bolsas lo anticiparían con mucha antelación. Desde noviembre del año pasado, proyectando el recuento de cinco ondas y el canal ascendente, fuimos desgranando una cuenta de 54 sesiones hasta el techo, que finalmente fueron 55, haciendo top en en lugar esperado un día después de nuestras previsiones. Ya he dicho aquí que, por el momento, salvo que Bernanke se saque de la manga un QE3, lo que sería un desastre, el verdadero fin del rebote se produjo el 18 de febrero, otro día de luna llena.
Los inversores huyeron de nuevo hacia los bonos, y el 10 años recuperó todo lo perdido, que había sido mucho, en el día anterior. Algo natural en estas circunstancias pero un error, da la sensación de que los inversores aún no son conscientes de cual es el meollo de la cuestión. Están corriendo hacia el abismo al descontar con subidas la debilidad económica y por tanto la falta de inflación, es como si los griegos viendo la mala marcha de su economía se hubieran puesto a comprar bonos, en EEUU el problema es el mismo, no se podrá pagar su deuda, todo lo demás dará igual. Supongo que hacerse conscientes de ello llevará un tiempo y una serie de acontecimientos que están por llegar.
La bajada actual tiene cada vez más aspecto de impulsiva, a pesar de ello tiene que haber una reacción, una onda dos en algún momento, esa que hace sentir que el susto ya ha pasado.
Las circunstancias se siguen complicando más y más y el escenario, es bastante peor que en 2.008. Veremos como sigue la película, pero recuerda a esas en las que comentamos "aquí no va a quedar ni el apuntador"